Nacho Sanabria desde los incendios forestales en el sur
El bombero rosquinense cuenta su experiencia tras varios días de combate al fuego en el Parque Nacional Los Alerces. Esta nota intenta ser un reconocimiento a su labor y a la de tantos bomberos, brigadistas, personal de Parques Nacionales y Protección Civil, paramédicos, especialistas, etc.
Ignacio Sanabria en una jornada de trabajo en el Parque Nacional Los Alerces
Por Chino Zanello
El pasado 8 de febrero de 2024, el gobernador Maximiliano Pullaro ordenó el envío de una delegación de brigadistas de la provincia de Santa Fe a Esquel (provincia de Chubut) para combatir los incendios forestales. Se trata de un equipo conformado por especialistas de la Brigada Forestal de la provincia, integrada por Bomberos Zapadores, Bomberos Voluntarios, personal de la Secretaría de Protección Civil Forestal, paramédicos y especialistas en comunicaciones.
Dentro de la delegación provincial se encuentra el bombero rosquinense Ignacio Sanabria, Divisionista provincial de la Federación Santafesina de Bomberos Voluntarios. Nacho viajó el jueves 15 de febrero, para integrarse al grupo Comunicaciones.
Nacho, cuenta: “Estoy trabajando hace cinco días en los incendios forestales del Parque Nacional Los Alerces» y relata a Postarosquín que «pequeños focos siguen activos, mientras que la situación está medianamente controlada, pero sigue el perímetro activo y estamos haciendo guardias de cenizas. Armamos una red que llamamos la ‘guardia de cenizas’ que está activa por si rebrota el fuego».
-¿Cuál es tu trabajo específico Nacho?
El trabajo que hago es seguir a los brigadistas en el terreno, darles siempre apoyo en lo que se refiere a comunicaciones. Después está la parte de comando, un día hago apoyo en el terreno y después otro día estoy en comando haciendo bitácora por ejemplo. Llegamos temprano al lugar y montamos la antena, se monta el comando y empezamos a desplegar el trabajo.
-En pleno parque nacional, y trabajando en altura…
Ahora estamos trabajando en mucha altura, casi en el centro del Parque Nacional Los Alerces, a unos 1.500 metros, es de muy difícil acceso. Llegamos con las camionetas de la Federación y las del Ejército, todas cuatro por cuatro porque de otra forma no llegás y hay muchas partes que tenés que hacerlas a pié si o sí, y el desgaste es terrible.
Triste y desesperante
Ignacio es hijo de Duilio Sanabria, Jefe del Cuerpo Activo de Bomberos de Cañada Rosquín. El joven hace años que integra el grupo y así describe la situación emocional desde el lugar: «La verdad que uno siempre está deseando que esto se termine pronto y no vuelva a ocurrir, porque es muy triste. Triste y desesperante. Bosques de 150 años arrasados, destruidos. Pensá que van a tardar otros 150 años en recuperarse. El desastre ambiental es terrible y los incendios son totalmente intencionales por lo que comenta acá la gente».
«Sí todo va bien en próximos días estaremos más tranquilos, se esperan lluvias en la zona. De no complicarse, estaríamos entonces volviendo a casa» sostinen. Asimismo, Nacho se concentra para el mensaje final: «Dejame agradecer a la gente, a todo el pueblo por tanto apoyo, por las palabras de aliento. Un abrazo enorme y nos estamos viendo pronto».
