Lácteos Verónica paralizó sus plantas: 700 trabajadores dejaron de cobrar
La empresa detuvo sus tres fábricas en Santa Fe y adeuda salarios desde octubre. El diputado Del Frade denunció “impunidad empresarial” y este jueves 15 habrá asamblea en Totoras.
La crisis de Lácteos Verónica se profundizó en la provincia de Santa Fe tras la paralización total de sus tres plantas industriales, una decisión que deja a alrededor de 700 familias sin ingresos, con salarios impagos desde octubre. La situación fue denunciada por el diputado provincial Carlos Del Frade, quien señaló que la patronal resolvió frenar la actividad en un contexto de incumplimientos salariales y financieros generalizados.
“Es una brutal síntesis de la impunidad empresarial”, afirmó el legislador, quien además confirmó la realización de una asamblea de trabajadores este jueves a las 11 en la ciudad de Totoras, una de las localidades afectadas por el conflicto.
Desde mediados de 2025, la histórica firma láctea controlada por la familia atraviesa una crisis estructural que impacta de lleno en su funcionamiento. Trabajadores nucleados en Atilra denunciaron que el acuerdo de pagos semanales para saldar salarios atrasados —que preveía depósitos cercanos al millón de pesos— dejó de cumplirse a comienzos de enero, con acreditaciones parciales o directamente inexistentes. El entendimiento se quebró definitivamente el 8 de enero, dando paso a una virtual parálisis productiva.
La falta de pagos derivó en retenciones de tareas, que sin declararse formalmente como paro, detuvieron la producción en las plantas de Clason, Totoras y otras localidades. A esta situación se suma la escasez de materia prima: la empresa no cuenta con suficiente leche cruda para procesar, a pesar de disponer de una capacidad instalada superior a los 300 mil litros diarios.
El impacto social se extiende más allá de los trabajadores industriales. Delegados gremiales denunciaron también incumplimientos en indemnizaciones por retiros voluntarios, descuentos previsionales no depositados y aportes a la obra social impagos, lo que generó serios problemas de cobertura médica.
En paralelo, unos 150 productores lecheros santafesinos reclaman una deuda cercana a los 60 millones de dólares por leche entregada y no cobrada. La situación pone en riesgo la continuidad de los tambos, que dependen de pagos regulares para sostener la producción diaria.
Con plantas detenidas, salarios adeudados y una cadena de pagos quebrada, el conflicto en Lácteos Verónica se consolida como uno de los más graves del sector lácteo santafesino.
En base a información de Rosario Plus y Postarosquín
