Cosquín Rock: la Mona Jiménez se consolidó en el festival rockero

En la última jornada en el Aeródromo de Santa María de Punilla, la leyenda del cuarteto demostró que su show no desentona, en absoluto, en el contexto del Cosquín Rock.

Aunque siempre se reconoció el gran lazo afectivo y de respeto existente entre la máxima estrella cuartetera Carlos «La Mona» Jiménez y el rock, nunca se había consolidado una alianza artística entre ambas partes hasta este domingo  por la noche, cuando por primera vez el ídolo cordobés pisó el escenario del Cosquín Rock en el cierre de esta nueva edición, que se realizó en el Aeródromo Santa María de Punilla.

La Mona demostró que su show no desentona en el contexto de un festival rockero, algo que se materializa a partir del pulso sonoro de su banda y de su postura escénica, pero que además se reflejó en el hecho que lo hizo poco después de un demoledor set de Divididos y de la locura ricotera desatada por la Kermesse Redonda.

Más allá de tratarse de un festival rockero, la leyenda del cuarteto se movió con total comodidad desde el inicio de un set plagado de grandes éxitos, como «Beso a beso», «La huella», «Ramito de violetas», «La Mona es un muchacho de barrio», «El marginal» o «El renegado», entre otros.

A la hora de versionar, el cordobés se despachó con «Por qué te vas» y «Me mata», de Kapanga, en un vendaval que también tuvo cambios de vestuarios, llamativas gráficas y fuegos artificiales.-

Así concluía la jornada de cierre del histórico encuentro musical, que durante el día había continuado haciendo gala de variedad estilística, aunque los shows más rockeros fueron los que más se hicieron notar.

El primer gran responsable de esto fue Divididos, que no bien llegada la noche, renovó el titulo de «la aplanadora del rock» a base de un demoledor set lleno de clásicos y homenajes a figuras históricas del género.-

La reconocida potencia del trío llegó a niveles superlativos en un set que preanunció el show de cierre del festival al abrir con «Sobrio a las piñas», la canción que cita la canción ¿Quién se ha tomado todo el vino?».

Entre clásicos y clásicos de la banda, desfilaron homenajes al rock argentino, con paradas en La Pesada a través de «Salgan al sol», a Pappo con «Sucio y desprolijo» y, por supuesto, a Sumo, con el incendiario final con «Crua Chan» y «El ojo blindado».

Ricardo Mollo explicitó esta devoción por los iniciadores del género local al confesar su gusto por la canción «Amapola del 66», inspirada en esa etapa.

La presentación de Divididos no tuvo respiro al repasar «Ala delta», «El 38», «Rasputín», «Qué tal?», «Paisano de Hurlingham» y «Haciendo cosas raras», entre otras.-

En base a información de Télam y Postarosquín

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