Llega el nuevo billete de 2.000 pesos
A mediados de este año comenzaría a circular el billete de 2.000 pesos en Argentina. El papel moneda, que fue anunciado en febrero de este año, estaría en la calle en junio.
El gobierno nacional fijó fecha para que empiece a circular el billete de $2.000. El Banco Central había aprobado en febrero la creación de la nueva denominación, que fue diseñada por la Casa de Moneda para conmemorar «el desarrollo de la ciencia y de la medicina en la Argentina».
En las próximas semanas, las primeras planchas de los billetes de $2.000 ya estarán impresas y se espera que comiencen a estar en circulación en el mes de junio.
El billete tendrá de un lado las caras de la médica Cecilia Grierson y el médico Ramón Carrillo, y en el dorso, un homenaje al Instituto Nacional de Microbiología Dr. Carlos G. Malbrán, que fue clave en el desarrollo de políticas de salud pública, por ejemplo, a partir de la pandemia de coronavirus.-
El santiagueño Ramón Carrillo fue un neurocirujano, neurobiólogo y médico sanitarista argentino nacido en 1906 y fallecido 50 años después.
Fue la primera persona que ejerció el cargo de ministro de Salud de la Nación Argentina durante la presidencia de Juan Domingo Perón e integró la tradición científica conocida como Escuela neurobiológica argentino-germana. Asimismo, produjo trabajos de antropología filosófica, dejando esbozada una “Teoría general del hombre”.
Luego de cursar sus estudios primarios y secundarios en Santiago del Estero, se trasladó a Buenos Aires para iniciar la carrera de Medicina, la que concluyó en 1929 con la Medalla de Oro al mejor alumno de su promoción.
En 1946, Juan Domingo Perón llegaría a la presidencia y confirmó a Carrillo al frente de la Secretaría de Salud Pública, que posteriormente se transformaría en el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social de la Nación. Durante su gestión se inauguraron casi quinientos nuevos establecimientos sanitarios y hospitales.
Cecilia Grierson nació en 1859 y fue la primera médica argentina que, a pesar de los prejuicios de la época, logró obtener un título de grado hasta ese momento reservado exclusivamente a los hombres.
De adolescente tuvo que ejercer de maestra primaria para ayudar a su familia; posteriormente logró el título habilitante de esa profesión, hasta que la enfermedad y deceso de una amiga le despertaron la vocación de ser médica.
Consiguió recibirse y ejercer la profesión a pesar de ser mujer, un impedimento casi insalvable en ese entonces, y se desempeñó como obstetra y kinesióloga. No logró, en cambio, trabajar como cirujana, a pesar de ser la primera mujer que obtuvo el título habilitante.
